lunes, 23 de febrero de 2009

Bologna Ragazzi Award

Robinson Crusoe
Editorial Media Vaca
Ilustrador: Ajubel
Colección Libros para niños número 15
180 págs. PVP: 25 euros


El próximo 23 de marzo tendrá lugar la entrega del premio Bologna Ragazzi Award 2009 que este año ha obtenido, en la categoría de Ficción, el libro Robinson Crusoe del dibujante Ajubel editado por Media Vaca. Este galardón se otorga cada año dentro del marco de la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia y goza de gran prestigio a nivel internacional.


En opinión del jurado: “Ajubel ha puesto en entredicho, de una manera valiente, el tradicional vínculo entre texto e imagen, elevándolo a un nuevo y superior nivel. Lo que en un primer momento parece una desviación de la tradición resulta ser, tras una observación más detenida, justo lo contrario. Mediante la fuerza cautivadora de signos y colores, Ajubel ha creado imágenes icónicas que son algo más que ilustraciones. La secuencia de escenas es un concentrado de emoción, una fantasmagoría de temores, miedos y esperanzas”.

No es la primera vez que la obra de Ajubel aparece en libros editados por la prestigiosa editorial Media Vaca. Mis primeras 80 000 Palabras y Crímenes Ejemplares son también el maravilloso resultado de esta combinación entre un ilustrador-diseñador-caricaturista de prodigioso y original talento y una editorial comprometida con el trabajo de calidad y el cuidadoso diseño. En esta ocasión Media Vaca abandona su tradicional trabajo a dos tintas y da vía libre a Ajubel para dibujar, sin palabras pero con una riquísima gama de colores y formas, esta “novela en imágenes inspirada en la obra de Daniel Defoe”.

Es la tercera ocasión en que la editorial Media Vaca obtiene este galardón y el Robinson Crusoe de Ajubel obtuvo asimismo el pasado año el Premio al Mejor Libro Ilustrado 2008, en su modalidad de lengua castellana, galardón que concede la Dirección General del Libro de la Consellería de Cultura Valenciana. Así pues enhorabuena a ambos y que sigamos disfrutando de tan esmerados y excelentes trabajos.

Se puede consultar la lista completa de premiados y menciones 2009 en la página web de la Feria del Libro Infantil de Bolonia (está en inglés):

Niños con talento especial

Ottoline va al colegio
Chris Riddell
Edelvives 2008
170 pags
Divertida, original, ocurrente. Amena, entretenida, graciosa. Placentera, disparatada, simpática... ¡cuántos adjetivos podríamos utilizar para describir esta obra! Se trata de una interesante broma, mitad narrada mitad dibujada, que trata de forma humorística la ilógica vida del adulto occidental, teniendo como ángulo de visión el punto de vista infantil.

Ottoline es una niña curiosa y despierta que vive sola porque sus padres son coleccionistas y viajan por todo el mundo en busca de objetos nuevos. Aunque, desde la distancia, cuidan de que a su hija no le falte de nada (servicio de comidas, de limpieza, de atención del hogar...) y le envían postales desde los sitios en los que se encuentran, ese es el único contacto que Ottoline tiene con ellos. Y el Sr. Munroe, su única compañía: una especie de mascota peluda noruega que encontraron sus padres en un viaje y que desde entonces vive con ella.

En el libro que ahora nos ocupa, Ottoline conoce a Cecilia, otra niña, hija de personas importantísimas de la gran ciudad, que asiste al colegio Alice B. Smith para Niños con un Talento Especial. Ottoline y el Sr. Munroe deciden acudir también a este colegio para descubrir cuál es su talento especial.
El colegio es realmente divertido. Los niños y niñas lectores se reirán a carcajadas con las disparatadas ideas del autor, dibujante británico de tiras cómicas e ilustrador de libros infantiles y juveniles. Por su trazo inconfundible y por sus dibujos llenos de detalles le han otorgado prestigiosos premios dentro del ámbito de la literatura infantil, como el "Kate Creenaway", que se concede anualmente en honor de esta famosa ilustradora de la época victoriana, o el "Nestle Smarties Book Prize", premio anual que se otorga a libros para niños escritos por autores británicos o residentes en Gran Bretaña.

En definitiva, este es un libro que se lee solo. Las páginas fluyen con agilidad gracias a la brevedad del texto frente al gran número de ilustraciones. Estas destacan por el sinfín de detalles caricaturescos que aportan información adicional a la historia. Todas las imágenes están pintadas en blanco y negro salvo algunos mínimos detalles de un solo color, en este caso el azul celeste (en Ottoline y la gata amarilla, segundo libro de la colección, es el rojo vivo). El toque de color da unidad y coherencia al libro, a la vez que invita al lector a fijarse en algún aspecto concreto.

Por la originalidad de su texto, por lo entretenido de sus dibujos, por la facilidad de su lectura, es altamente recomendable para los niños y niñas que ya leen con soltura, desde los 8 años, y sobre todo para los que no son muy aficionados a la lectura… porque con esta se engancharán.

Marigé Morales Gallo. CCEI
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lunes, 16 de febrero de 2009

Alfredo Gómez Cerdá

Alfredo tuvo la deferencia de enviarnos, hace ya tiempo, unas letras en las que nos hablaba de él, de su vida, de su obra, y de su pasión por la Literatura. Aquí, en este nuevo rincón que desde hace meses hemos creado, queremos recuperar sus palabras y dedicarle un espacio por lo que es: un autor consagrado, admirado y querido, que ha dedicado su vida profesional a la Literatura .

Érase una vez un hombre ni viejo ni joven, más gordo que flaco, introvertido, tímido e inseguro, que trataba de descubrir un poco de sentido a este mundo y a su propia existencia escribiendo en papeles las cosas que su mente imaginaba. Lo hacía desde los doce años, cuando empezó a leer los escasos libros que había en su casa –¡tan pocos!–, esa casa vieja con escaleras crujientes, tejado con goteras y un patio con pozo en la parte de atrás.

Con la propina del domingo se compraba libros –necesitaba la de varios domingos para comprarse un solo libro– y unos cuadernos con pastas de color verde, cuadriculados, que abarrotaba de palabras, ingenuas palabras que a sus amigos de entonces –sus primeros y fervientes lectores– les traían la noticia de feroces piratas en alta mar, curtidos vaqueros en las praderas de Arkansas, tenaces buscadores de tesoros en las selvas centroafricanas... Cuadernos en los que descubrió su vocación –que tanto tiene que ver siempre con la pasión–, cuadernos que un buen día se perdieron junto a un niño que, sin darse cuenta, había dejado de serlo.

A los quince o dieciséis años, solo, se marchó una tarde al teatro, a uno de esos teatros burgueses del centro de la ciudad. Le dieron un asiento situado detrás de una columna y tuvo que ver la función con el cuello estirado. No le gustó aquella obra de teatro, pero le fascinó el Teatro. Durante varios años hizo teatro: interpretó, pintó decorados, seleccionó música y, sobre todo, escribió.

Tal vez pudiera terminar aquí la historia de este hombre, justo en el sitio en que otros la empiezan, porque desde entonces no ha hecho otra cosa más que escribir y escribir, y que nadie le pregunte el porqué.

A veces se topa con el niño ingenuo que lleva dentro, el que vivía en la casa vieja en las afueras de la gran ciudad, se sientan un rato y se intercambian historias de ahora y de antes: Timo Rompebombillas, Apareció en mi ventana, Luisón, Nano y Esmeralda, Un amigo en la selva... En otras ocasiones un joven solitario y atormentado le coge del brazo y pasea con él por las calles despobladas del barrio, en medio de la noche; es un paseo largo, sin rumbo, a la deriva, como la propia adolescencia. Y entonces aparecen historias diferentes: La casa de verano, Pupila de águila, Sin máscara, La última campanada, Anoche hablé con la Luna, Sin billete de vuelta...

Este hombre, ni joven ni viejo, más gordo que flaco, introvertido, tímido e inseguro, que no sabe por qué escribe, pero que proclama a los cuatro vientos que escribir es lo más importante, a estas alturas de su vida, se reconoce a sí mismo a través de unos personajes que, misteriosamente, también sirven para que otras personas, a las que no ha visto en su vida, se reconozcan. Cada libro hace que surja de la nada un puente invisible y mágico lleno de emociones y sentimientos.

Este hombre ya no puede arrojar la toalla y permanecerá en el centro del cuatrilátero hasta que un golpe certero, de la propia vida o de la muerte, lo tire patas arriba. Mientras tanto, un puñado de personajes bullen en su cabeza, todos ellos desean saltar cuanto antes al papel. El hombre, el escritor, les facilitará como siempre el camino.

Alfredo Gómez Cerdá

Para más información sobre su vida, su obra, sus premios, su blog personal...

miércoles, 11 de febrero de 2009

Niños emigrantes y un misterio

El juramento de los Centenera
Lydia Carreras de Sosa
Zaragoza, Edelvives, 2007.
192 p. Colección Alandar nº 99.
VII Premio Alandar de Narrativa Juvenil.

Los hermanos Centenera viajan desde España a Argentina a principios del siglo xx buscando, como todos los emigrantes, una vida mejor y un trabajo digno. Durante la larga travesía en barco desaparece la hermana pequeña, María, una niña discapacitada mental a la que habían estado vigilando constantemente. Tras dos días de búsqueda infructuosa los hermanos deciden no volver a hablar del tema y seguir adelante, incluso ocultando lo sucedido a la hermana mayor que se quedó en España. Sin embargo, un año después, Joseph, el narrador, cuenta la historia a Encarna, sirvienta como él en casa de su patrón, D. Juan. Gracias a éste y su amigo el juez se reabre la investigación. Buscan la lista de pasajeros y empiezan a entrevistar a los que viajaban en ese barco, comenzando por los que más relación tenían con los chicos.

La novela se plantea como una intriga envolvente con un marcado carácter social. La autora, Lydia Carreras de Sosa, ha acertado plenamente en la descripción emocional de los personajes y sus circunstancias, unas circunstancias que pueden llevarles a actuar en contra de sus propios criterios. Así ocurre con Joseph, protagonista y narrador de la novela. El lector comparte con él su dolor y su angustia, pero también su alivio cuando, por fin, comunica lo que le preocupa –la desaparición de su hermana y su silencio al respecto– y es capaz de enfrentarse a su hermano mayor, quien había decidido por él.

Esa capacidad de la autora de profundizar en los personajes permite al lector llevar a cabo un análisis desde un doble punto de vista, esto es, la distinta visión de una misma persona, según quién sea el que lo mire. Cómo aquellas personas que parecían amables con la niña discapacitada, educadas, preocupadas por los hermanos Centenera, pueden ser hipócritas, escurridizas, con falsos sentimientos.

Por último es interesante –y muy bello– ver la magnífica relación que tienen los niños con su hermana. Muchas veces oímos a padres decir que un hijo deficiente es su mejor regalo. En esta novela está tratado desde el punto de vista de los hermanos, aspecto que a veces se nos olvida.

Todo ello se basa en una historia real, que escuchó la autora de una biznieta de los protagonistas. Lydia la ha envuelto con ternura y agilidad literaria en esta obra altamente recomendable para chicos y chicas adolescentes.


Marigé Morales Gallo. CCEI.
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lunes, 2 de febrero de 2009

Ruslan e Yvanka


Ruslan, un niño de siete años y su hermana pequeña Yvanka contemplan un día, desde lo alto de una colina, cómo su aldea es arrasada por un ejército de hombres a caballo. Después de esto su vida cambia totalmente: se han quedado huérfanos y no tienen casa ni familia que les ampare. El señor Sboron, nuevo jefe de la aldea, los acoge en su casa, pero la estancia allí se convierte en un suplicio y un día deciden emprender su propio camino.

Un relato épico que conmueve y entretiene al mismo tiempo. El mayor acierto de la novela está en el cuidado desarrollo de los personajes: el rebelde Glinka, un muchacho de apariencia salvaje y despreocupada pero con un corazón de oro, y los dos protagonistas: Ruslan, un niño obligado a ser hombre y la enigmática Yvanka, cuya arrolladora personalidad enamora desde la primera página. Además de la profundidad y realismo que Montse de Paz sabe otorgar a los personajes existe un cuidado estudio del lenguaje, una prosa elaborada, sencilla pero exacta, una destacada plasticidad en las descripciones y un contenido lleno de aventuras bien condimentado con historias muy humanas, cercanas a pesar del tiempo pasado en que se desarrolla la novela, que hacen de ésta una lectura deliciosa.

Espasa Calpe, con una presentación muy cuidada (tapas duras, ilustración bella y atractiva, destellos plateados en la portada), dirige Estirpe salvaje a los jóvenes pero es de ese tipo de libros que igual pueden disfrutar los adultos.



Paloma Muiña, CCEI
Datos concretos:
Título: Estirpe salvaje
Autora: Montse de Paz
Editorial: Espasa Calpe. Madrid, 2008, 1ª edición.

XVII Premio Edebé



Presidido por la Ministra de Educación, Mercedes Cabrera, y el Presidente del Parlamento de Catalunya, Ernest Benach, el 29 de enero pasado, tuvo lugar el acto de entrega del XVII Premio Edebé de Literatura Infantil y Juvenil.

Ante un concurrido auditorio, los ganadores, Marta Gené Camps (Barcelona, 1981) y Jordi Cervera (Reus, Tarragona 1959), expresaron su satisfacción por haber entrado en la reconocida nómina del Premio Edebé y su deseo que sus obras -Sopa de cola de lagartija y Muerte a seis veinticinco respectivamente- consigan el interés y la aprobación de los jóvenes lectores.

Las obras llegarán a las librerías el mes de marzo. En la imagen, Antonio Garrido, director general del Grupo Edebé acompaña a los ganadores y autoridades.