martes, 8 de marzo de 2011

Riqueza es carecer de necesidades

A orillas del mal, Francisco Díaz Valladares, Bruño. Col. Paralelo Cero.

A orillas del mal se presenta con un título que más parece de una novela de terror que de corte social como la que tras su lectura nos encontramos. Se trata de una adaptación para el público juvenil de la novela La barca del pan, del mismo autor, una aproximación literaria al mundo del narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar, publicada en 2003.
Detrás esa primera impresión aparece un joven pescador, de apenas 19 años, que se embauca en una aventura de contrabando de la que no saldrá bien parado. Conocemos su dilema interior, su lucha entre lo moralmente bueno y lo ilícito y recorremos su conciencia siempre intranquila porque él realmente no desea dejarse engatusar para ese “trabajo”. La situación se va complicando hasta írsele por completo de las manos. Nos ofrece un mundo realista, en el que quien maneja los hilos elige siempre personajes más débiles de los que pueda sin piedad ninguna aprovecharse. La postura más humana, más fiel, sincera, amable es la figura de su abuelo, al que adora y admira. De él ha aprendido que ser humilde no es ser pobre, sino que su riqueza es la carencia de necesidades, y a tener una vida rica en valores. Kiko es un chico que se conforma con lo poco que tiene aunque desea para su mujer y sus hijas salir de la miseria. Es su joven mujer quien se ha visto fascinada por el dinero fácil y quien le empuja en su inadecuada decisión.
A través de él también conoceremos a Juan, un abogado que económicamente lo tiene todo pero que nos demuestra que el sufrimiento no es patrimonio de los pobres, “Se sufre tanto en los castillos como en las chavolas”. Sus cercanas conversaciones le hacen crecer y sentir que no necesariamente el que más sabe es que tiene más cosas que decir.
Tiene una intriga creciente, sobre todo cuando Juan ayuda a investigar si lo que realmente a Kiko le ha pasado es que le han tendido una trampa. Es una novela que puede ayudar mucho a los jóvenes adolescentes a darse cuenta de cómo sin querer se puede uno ver envuelto en el mundo de la droga. El autor conoce esta realidad de primera mano, al haber convivido con presos y con familias destrozadas por la marginación y la droga para documentarse al escribir la novela original.
Marigé Morales Gallo. CCEI


Si quieres leer el primer capítulo de La barca del pan: http://www.castellarte.es/barcamas.html

Una interesante reseña: por Raúl Rubio Millares:

http://www.labibliotecaimaginaria.es/page10.php?postPage=3&post=925