martes, 26 de abril de 2011

Una niña vivía en una pequeña casa gris hecha de troncos...

La casa del bosque. Laura Ingalls Wilder. Ed. Noguer, 2010.
La casa de la pradera. Laura Ingalls Wilder. Ed. Noguer, 2010.

Poco podía imaginar Laura Ingalls que su nombre se haría tan popular cuando escribió sus memorias en el año 1932. Laura Ingalls Wilder nació en 1867 en una cabaña de troncos junto a los bosques de Wisconsin. Su vida allí la empujó a escribir ya siendo mayor, sus recuerdos de la infancia y de la adolescencia, que más tarde se convertirían en la maravillosa serie de televisión La casa de la Pradera.

El primer tomo de sus historias se titula La casa del bosque y es una novela costumbrista que nos transporta a un mundo sencillo y austero, carente de necesidades. Con él nos sumergimos en un verdadero régimen de subsistencia, en el que todo se hace en casa: humear la carne, hacer la mantequilla, fabricar queso, recoger el azúcar del arce, el baño de los sábados con nieve limpia calentada cerca de la hoguera....

El mejor momento del día es la llegada del padre a casa, tras un día de caza, quien les cuenta historias y las veladas tocando el violín en las que todos bailan. Está narrado en tercera persona, como si Laura nos transmitiese las historias que le contaba su padre, puesto que ella todavía era muy pequeña para transmitir sus propias aventuras. El libro transmite un amor infinito a sus padres, así como un respeto y un cariño inmenso. Así pasa un día tras otro, con la única presencia de los cinco miembros de la familia, Laura, sus padres, Charles y Caroline y sus hermanas Mary y la pequeña Carry. En ocasiones se reunen con tíos y primos, para ayudarse en algún trabajo o para celebrar la Navidad. Laura recuerda a su única muñeca de trapo, regalo de Santa de Claus, como el tesoro más preciado. ¡Qué oportunidad de valorar lo que se tiene para los niños de hoy!

En la segunda novela ya titulada La casa de la Pradera, nombre que tomará toda la serie, los Ingalls dejan la casa del bosque porque ya había demasiada gente allí. Así, viajarán en carreta cruzando el oeste hasta Kansas, donde, tronco a tronco Charles construirá su casa en la pradera. A pesar de las dificultades la vida en el campo es maravillosa, pero la presencia de los indios les inquieta. En este libro se inspira la película de Disney, (miniserie) del mismo nombre.

Michael Landon para la serie de televisión, se basó principalmente en el tercer libro de la colección, A orillas del Río Plum. Muchas de las historias y personajes que aparacen, son ya los mismos aunque algunos ya partían del segundo libro como el querido Señor Edwards.

Confío en que los niños disfruten con la serie, que es dulce, cuidada, divertida y entretenida. Aporta muchos valores humanos y familiares y un gran amor por la naturaleza. Es apropiada para ávidos lectores, a partir de los nueve años. Es un acierto que la editorial Noguer haya reeditado estos libros. Esperamos que pronto haga lo mismo con los siguientes libros de la colección, A orillas del río Plum, Un granjero de diez años y Aquellos dorados años.

Más información sobre los libros y la serie de la televisión en un maravilloso blog que una aficionada ha escrito y compartido con todos en internet. No dejéis de visitarlo y si podéis, es un momento ideal para además, volver a ver la serie que tanto gustó en los años 80.



Marigé Morales Gallo. CCEI

martes, 12 de abril de 2011

Días de Pascua

Mi primera Pascua.
Textos de Juliet David, ilustraciones de Helen Prole.

San Pablo, 2010.


Este pequeño album es un acercamiento a la vida de Jesús dirigido al público más infantil, los niños de 3, 4 y 5 años. Es un relato escrito a su medida, con las palabras justas, ni más ni menos. Una adaptación sencilla, cercana y cuidada que narra el episodio de la muerte y la resurrección de Jesús. No hay porqué engañar al niño, ni tampoco esconderle nada, ni mentirle... sólo acercarle la verdad de nuestra fe a su mente y a su corazón. Con palabras que él pueda entender y con unos dibujos amables, luminosos, divertidos, alegres.

Tiene un formato muy adecuado a las manitas infantiles, tapa dura, páginas de cartón que resisten que se lea una y mil veces.

La autora y la ilustradora han colaborado al adaptar diferentes pasajes del Evangelio y tienen además varios libros de oraciones para niños que les acercan a la figura de Jesús. Principalmente están todavía editados sólo en inglés. Sería un acierto su traducción.

Muy recomendado para leer estos días de Semana Santa.


Marigé Morales Gallo CCEI.